Esta canalización nace de un dilema muy concreto:
¿podemos realmente sanar? ¿cómo podemos comprender la enfermedad?
En este encuentro fueron Jesucristo y la Virgen María quienes trajeron el mensaje, planteando una mirada profundamente basada en el amor.
La enfermedad deja de entenderse como maldición, error o castigo, y se presenta como un emisario: un mensaje que impulsa el cambio y una oportunidad de ser más amor.
Es, probablemente, la canalización más difícil que he hecho hasta ahora.
Nace directamente de mi experiencia personal, acompañando la enfermedad de mi perrita, que aparece durante casi toda la transmisión con sus ronquiditos de fondo… Lejos de ser una interrupción, forma parte del propio proceso desde el que surge esta canalización.
Hay una idea que atraviesa todo el mensaje:
el amor como el antídoto universal.
El conflicto no está tanto en la enfermedad en sí, sino en la forma en la que nos relacionamos con ella. La resistencia, el rechazo o el miedo intensifican el proceso, mientras que la aceptación, la fe y una mirada amorosa abren un camino diferente.
A lo largo de la canalización se aborda:
– qué significa realmente sanar
– cómo estamos interpretando la enfermedad
– por qué la resistencia nos aleja de la salud
– el papel de la fe en los procesos difíciles
– y cómo el amor transforma la experiencia que estamos viviendo
Es importante entender que una canalización no se limita solo a su contenido: reflexiones o ideas que puedan transmitirse. Escucharla implica también entrar en contacto con una frecuencia que puede favorecer un proceso de armonización interna.
Aunque el mensaje pasa traducido y tamizado a través de mí como canal, las frecuencias canalizadas de Jesús de Nazaret y María, la madre, son extremadamente elevadas y pueden ayudarnos a reconectar con esas mismas cualidades en nuestro interior, especialmente con el amor, la fe y la presencia.
Por eso, más allá de lo que se comprende a nivel mental, esta canalización puede sentirse como una experiencia que acompaña, ordena y permite percibir de forma más profunda el amor en uno mismo.