Javier Meroño Sánchez

 Empecé enfocando mi carrera profesional en todo lo que tenía que ver con el mundo de la moda y la belleza exterior. Con el paso del tiempo y el trato con la gente me iba dando cuenta de que cada vez se me quedaba más vacío ese mundo y decidí empezar a formarme en otros temas que podían complementar mis conocimientos de belleza exterior para poder tratar a la persona como un “todo” exterior y lo más importante interior.

 Me inicie en primer nivel de reiki e iba trabajando diariamente conmigo mismo. En un plazo corto de tiempo empecé a hacer el resto de niveles y en cuestión de un año me formé como maestro de reiki. Ha sido todo muy rápido pero realmente para mí no he aprendido nada que no supiera ya sino más bien me han ayudado a recordar algo que tenía en mi interior pero que estaba “adormecido”. Entre nivel y nivel me trataba diariamente y fuí percibiendo las mejorías en mí mismo de una forma muy rapida y sin recaídas energéticas que me hacían volver al principio.

Realmente ahora me doy cuenta que reiki ha cambiado mi vida por completo, ha sanado mis heridas emocionales, mis miedos y demás procesos mentales que llevaba conmigo mismo.

Por medio de mi anterior maestra de reiki conocí a la que actualmente es mi amiga y maestra de registros akashicos, Mercedes, de la que poco puedo decir más que es un ángel aquí en la tierra que el destino ha puesto en mi camino. Me formé con ella en primero y segundo nivel de registros akashicos. Desde el primer momento que entré en contacto con la energía de los registros sabía que no era algo nuevo para mí, que yo ya había estado allí y a través de ese curso podía volver a estarlo. Y así fue, en las iniciaciones estuve de regreso al akasha y contacté con mis guías y varios seres de luz que estaban recibiéndome y que me dieron unos mensajes muy valiosos para mí. A partir de ese día he abierto mis registros y he canalizado todo lo que durante tantos años quería saber y de lo que nadie antes me había dado respuesta. Con el paso del tiempo he ido integrando esa energía hasta que ha pasado a formar parte de mí día a día.

También por medio de Jorge, mi amigo y naturopata durante seis años, conocí la maravillosa terapia del par biomagnetico. Él me iba tratando hasta que me vine a vivir a Madrid y empecé con unos fuertes problemas de piel. Estaba muy desesperado ya que no podía dormir y día y noche no dejaba de rascarme. Una mañana me levanté con la seguridad de que yo mismo a través del par biomagnetico podría curarme los problemas de piel y me dejé llevar por ese sentimiento. Empecé a tratarme con el par biomagnético sin conocer su funcionamiento, pero algo dentro de mí me guiaba, y así, en poco tiempo los problemas de piel desparecieron. Pasaron unos meses y llegó el momento de formarme como terapeuta oficial en biomagnetismo medico con el doctor Isaac Goiz Duran, la única persona autorizada para impartir formación sobre esta terapia.

 Actualmente siento la necesidad de difundir al mayor número de personas posible estas maravillosas terapias por medio de sesiones y cursos de reiki de todos los niveles, terapias con el par biomagnético y lecturas de registros akashicos. Te animo a que empieces el camino de regreso a casa, a encontrarte con tu ser superior y a que seas tu propio maestro. Si sientes que es conmigo con quien quieres iniciar el camino estaré encantado de comenzarlo contigo y ayudarte en todo lo que pueda.

No quiero despedirme sin antes recordaros la importancia de estar en contacto con la nueva energía que se ha instalado en el planeta tierra. Es importante estar en sintonía con ella y abandonar toda la energía anterior que no nos deja aumentar nuestra vibración y elevarnos al ritmo que lo hace el planeta. Yo me comprometo a llevaros hacia esa nueva energía y que la experimentéis por vosotros mismos.

 

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